La Comunicación es un instrumento básico en el Desarrollo de las sociedades al reforzar la identidad de los pueblos y su cultura, difundir conocimientos y valores; la comunicación permite la expresión, la educación, la salud pÚblica y la libertad
Después de la firma de los acuerdos de paz en 1992 y con el ruido de las armas alejándose, las secuelas y consecuencias del conflicto civil se hicieron evidentes en la vida de los salvadoreños. Que sea en lo social, en lo cultural o en lo moral, la identidad salvadoreña sufrió un grave deterioro durante el conflicto y se ve todavía muy lesionada. En este contexto, el proyecto "Radio RAIS", viene encaminado hacia un fortalecimiento de la participación ciudadana desde lo local, propiciando una voz para la identidad cultural salvadoreña en general y la cultura Nahua en concreto
El Salvador se encuentra en una fase de posguerra, avanzando hacia la democratización de sus instituciones y consolidando una cultura de paz y tolerancia, para lo cual es imprescindible el fortalecimiento de sus raíces culturales y memoria histórica. En este contexto, una de las prioridades sociales en la construcción de una cultura de paz es el rescate y la proyección de su cultura e historia. La Fundación de la Palabra y la Imagen (MUPI) ha dado los primeros pasos para establecer una línea de publicaciones que contribuya a la fijación de la memoria histórica, avanzando en los conceptos esenciales que conforman una sociedad más humana y equitativa.
Con este proyecto, el Museo de la Palabra y la Imagen pudo iniciar la realización de dos cortos animados basados en la obra de Salarrué, una de las figuras centrales de la literatura salvadoreña, con el fin de que las niñas y niños conozcan una de las obras mas reconocidas de este artista, y a la vez, que esto fomente la iniciativa de leer y estudiar su obra literaria, una de la más representativa del país.
“Incluso después de la firma de los Acuerdos de Paz, el panorama de los medios de información en El Salvador permanece igual que antes: los medios de información están en manos de unos pocos. La sociedad civil no participa en el debate público sobre el desarrollo o las políticas. La legislación es injusta, antidemocrática e incoherente; solamente garantiza formas arbitrarias de otorgar concesiones a los sectores privados que se benefician del favoritismo oficial".
"Si no existiera en El Salvador una institución como ARPAS, está claro que las emisoras de radio participativas tendrían muchas más dificultades para sobrevivir en este contexto”. (1).
Ni la peor pesadilla puede acabar con la radio y así lo ha demostrado la red ARPAS y las 19 emisoras que la integran, después de sufrir las consecuencias de dos de los peores terremotos de la historia reciente que han azotado al continente sudamericano, en 2001.
Redes hermanas desde hacía años por la relación entablada en sucesivos encuentros formativos y congresos de AMARC América Latina y Caribe, los lazos entre EMARTV y ARPAS se atan con la puesta en marcha del proyecto de radio itinerante y se fortalecen tras los desastres naturales que arrasaron el país.
La Asociación Izcanal desarrolla desde 1999 proyectos para la mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos. La construcción de viviendas, la cultura, la formación y entre ellos, en especial la radio, se plantean como un trabajo colectivo que se irradia a buena parte del departamento de Usulután, por su población cercana a los 500.000 habitantes, la cuarta ciudad más grande del país.
La formación y la capacitación, el debate sobre las decisiones que afectan a la comunidad y la dinamización social, son objetivos tan relevantes como el resto de demandas básicas del colectivo. Superada la crisis de los terremotos de 2001, Radio Izcanal se propone aportar un elemento más a su catálogo de iniciativas, comenzando a producir audiovisuales que podrán emitirse en una futura televisión Izcanal, el próximo reto de la Asociación.
Radio Izcanal es hoy una de las emisoras referenciales de la Asociación de Radios y Programas Participativos de El Salvador, ARPAS y al margen de su tarea como medio de comunicación comunitario, mantiene abierto a la ciudadanía un Centro de Formación Radiofónica.
“Un gallo canta, abrís los ojos, me baña la ternura de tu mirada. Sobre la almohada tu cabello dibuja tentaculares colochitos. Busco tus labios como un ciego, tus manos se pierden en mi pelo alborotado, nos exploramos y descubrimos con el deslumbramiento de la primera vez, solo que ahora tenemos ganas de llorar, conscientes de que ésta es nuestra última madrugada de amor compartido porque la guerra está por comenzar. Un vehículo se detiene frente a la casa.–En la mesa está el archivo fotográfico, por si no vuelvo. –¡Cuídate mucho! Los matices de tu voz se quedan sembrados como un eco”.
“Rumbo a San Salvador un grupo de mujeres llora frente al cadáver de un joven con los brazos casi arrancados por las torturas. Estamos entusiasmados con la radio. Monseñor Romero era la última voz de denuncia. Nos urge la radio para que cubra toda la información. Por todas partes hay poblaciones con posiciones del ejército. El pueblo será para la radio lo que la montaña es para la guerrilla: su cobertura y su protección”. (1)
Santiago, promotor del MUPI y la voz de Radio Venceremos
Con el deseo de recuperar las palabras y las imágenes ocultadas, nace un Museo itinerante para enseñar a la gente del país, su propia historia. Para devolverle la imagen de su propia dignidad como pueblo y la historia de generaciones aún vivas de su historia reciente.
Después de haber dirigido el proyecto de Radio Venceremos, Carlos Henríquez Consalvi recorre el mundo mostrando en el MUPI las imágenes de la victoria colectiva del pueblo salvadoreño.