Es el primer descenso que se registra en los últimos cinco años, desde 2003.
Según el informe, si al terminar 2007, la tasa de homicidios se situaba en 61 por cada 100.000 habitantes, en los tres primeros meses de 2008 se ha registrado una tendencia a la baja situándose la tasa a 55 por cada 100.000 habitantes. Aun así continua siendo la más alta de Latinoamérica.