A ello hay que sumar el fuerte incremento de los precios de la alimentación de los animales y la coyuntura negativa de mercado que tienen al sector ganadero en la incertidumbre sobre su futuro.
Este Plan de Apoyo se enmarca en el acuerdo firmado entre representantes del sector y la administración autonómica y establece dos líneas de financiación: una mediante ayudas específicas, como en el caso de la incidencia de la lengua azul y otra, mediante bonificaciones para préstamos de financiación.