Lo denuncian en el informe anual 2008 sobre el racismo en nuestro país, según el cual, la explotación laboral, el hacinamiento y los abusos por parte de algunos integrantes de las fuerzas de seguridad siguen marcando la realidad de los inmigrantes en nuestro país.
El documento de SOS Racismo denuncia la hipocresía del Gobierno respecto a las causas reales de la inmigración irregular. Denuncian que la rigidez de los procedimientos establecidos en la Ley de Extranjería para solicitar las autorizaciones de trabajo y la incompatibilidad entre el funcionamiento del mercado laboral están provocando una situación que consideran insostenible.
Por ello, según esta ONG, hay que introducir cambios profundos en la norma para que se respeten los derechos fundamentales del colectivo inmigrante.
SOS Racismo argumenta que la Ley no se adecua a la realidad, ya que exige a los extranjeros un contrato de trabajo en origen antes de llegar a España para poder regularizarse, una tarea casi imposible habida cuenta de lo difícil que es que los empresarios se pongan en contacto con demandantes de empleo que se encuentran a miles de kilómetros de distancia.
El documento cifra en 1.861 el número de personas fallecidas en 2007 mientras trataban de llegar por tierra y mar a países de la Unión Europea. Unos números terroríficos que siguen sin reflejar la realidad a juicio de esta asociación.
El informe de SOS Racismo es muy crítico también con los partidos políticos mayoritarios en materia de inmigración. De hecho, califica el discurso del PSOE en estas elecciones como “dual” y el del PP como “xenófobo”. Tampoco se libran los medios de difusión por fomentar los tópicos sobre el emigrante y por distorsionar su realidad.