El litoral almeriense es el más amenazado de todo el Mediterráneo. Así lo confirma un estudio del Ministerio de Medio Ambiente que se recoge en la Estrategia para la sostenibilidad de la costa. El informe tacha como “enemigos del parque natural Cabo de Gata-Níjar”, a los ayuntamientos de Níjar y Carboneras. Por lo que propone el traslado de las fábricas próximas a las playas y de varios hoteles construidos en "suelo ilegal", como es el caso del Algarrobico.
Las asociaciones ecologistas celebran que la administración haya reconocido esta situación, que vienen denunciando desde hace años, pero piden que esta declaración de intenciones no se quede en papel mojado. Sobre todo, teniendo en cuenta que muchos de los planes de ordenación urbana municipales contemplan un desarrollo que está generando un rápido deterioro de las condiciones naturales de la zona. Por ello, desde Amigos del Parque de Cabo de Gata-Níjar exigen mayor control de la ordenación del territorio.
En esta línea, la plataforma Salvemos Mojácar propone que se cree una moratoria en la recalificación de suelo y el sector de la construcción que evite el crecimiento urbanístico descontrolado.
El presidente de Salvemos Mojácar, Jaime del Val, va más allá. Exige incluso que el gobierno central retire las competencias urbanísticas a las administraciones locales y autonómicas en los casos que sea necesario.
Ambas organizaciones coinciden en que es necesario que las políticas experimenten un giro a favor los ciudadanos y el respeto de los recursos naturales, por encima de los intereses económicos.