En su primera jornada de trabajo ha abordado asuntos tan destacados como la necesidad de cambiar el modelo de desarrollo, puesto que el dominante ha aumentado la brecha entre quienes acumulan cada vez más riqueza y quienes carecen de las mínimas expectativas para vivir.
También se ha debatido sobre la “oligarquía de la comunicación”, es decir, los grandes medios están en menos manos, por lo que se pierde pluralidad y calidad de la información. Además de conocer las potencialidades de los nuevos medios de comunicación en la era digital, como las bitácoras.
A lo largo del día han podido oírse aportaciones de nombres muy relevantes en la reflexión actual sobre la comunicación como instrumento para el cambio social. En la Onda Local de Andalucía hemos recogido esas voces, como la de Rosa Mª Alfaro, investigadora de la Facultad de Comunicación de Lima, Perú. Para ella, no es tan importante que la información hable de desarrollo, de cambio social, como que esas noticias den voz a los verdaderos protagonistas de esta realidad, que Rosa Mª Alfaro llama “las víctimas”, los desfavorecidos.
Para revertir esta situación, hay que luchar contra la dominación del mercantilismo informativo, la concentración de medios y la finalidad lucrativa de la información. Pero, para contrarrestar esas tendencias hay que actuar desde la propia sociedad.
Así lo afirma Rosa Mª Alfaro que es directora de la Asociación Calandria, un colectivo que lleva 24 años trabajando en el fomento de los derechos de los ciudadanos, la democratización y sensibilización como instrumentos para una concertación entre la sociedad civil y el Estado. Una tarea en la que resulta fundamental el papel de los medios de comunicación como agentes dinamizadores y educativos.
Un ejemplo de este nuevo concepto de comunicación como instrumento básico para el desarrollo de la ciudadanía en sus determinados contextos sociales, económicos y políticos lo encontramos en Bolivia. En el Centro de Comunicación para Comunidades y Pueblos Indígenas, CECOPI, más conocido como Radio Atipiri, en el alto boliviano, La Paz.
Se trata de un proyecto que cuenta con un padrino de lujo, Luis Ramiro Beltrán y fruto de la cooperación internacional para el desarrollo, con fondos de instituciones andaluzas, a instancias de esta casa, EMARTV. La directora de este medio ciudadano, Tania Ayma, explica que el principal cometido de Radio Atipiri es el de dar voz a la cultura indígena Aimara.
Una tarea difícil pero necesaria habida cuenta de que, como explica Tania Ayma, las grandes corporaciones mediáticas de Bolivia excluyen de sus contenidos a estos pueblos autóctonos .
Este hecho no es exclusivo de un país como Bolivia a juicio Rafael Cantero, presidente del colectivo solidario CIC-Batá, quien cree que, en nuestro país, los medios convencionales obedecen a los intereses de los poderes económicos y políticos.