Hasta el momento han llegado hasta la localidad, un total de 90 del total contratado a través de una iniciativa que surge de una idea original del Ayuntamiento de Almonte con la colaboración del de Cartaya.
Este proyecto se pone en marcha en torno al hermanamiento entre Almonte y el municipio filipino de Baler. El proceso de selección de contratadas en origen se ha hecho a partir de la experiencia de éstas en labores del campo y los empresarios almonteños pagarán los gastos de alojamiento, luz y agua de las temporeras, y éstas asumirán los de alimentación y gas, al igual que el resto de trabajadores contratados para la campaña agrícola.