La idea de impulsar las entidades regionales tiene su fundamento en el acuerdo de asociación comercial que los países de Centroamérica se encuentran en la actualidad negociando con la Unión Europea (UE).
Un acuerdo para el que los europeos exigen no sólo la integración económica sino también política y social de la región que mantiene constantes conflictos territoriales, aduaneros, comerciales y políticos.