Al mismo tiempo las medidas permiten conocer el impacto medioambiental que la emisión de ruidos de este tipo de vehículos provocan dentro del casco urbano. Se trata de una iniciativa que los miembros de la policía municipal están realizando a nivel informativo sin fines sancionadores.
En esta primera fase de la campaña, que concluirá el próximo miércoles 16 de mayo con una nueva medición, se trata de informar al conductor para que subsane el error antes de que sufra una sanción.
El objetivo es “concienciar a los conductores de la necesidad de proteger el medio ambiente urbano de posibles ruidos que impliquen molestia o riesgo para la salud, la seguridad y el bienestar de las personas”.
El alcalde local, Aurelio Torres, considera que esta iniciativa servirá para reforzar algunos aspectos ya recogidos en la Ordenanza de Medidas para Fomentar y Garantizar la Convivencia Ciudadana que entró en vigor en el municipio el pasado verano para salvaguardar el descanso vecinal sobre todo durante la época estival.