La reforma de ley de los gobiernos locales se aplazará hasta después de las elecciones municipales, y es posible que salga adelante con el apoyo de todos los grupos parlamentarios, excepto el Partido Popular. Estas han sido las declaraciones del ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, al término de la reunión que hoy ha tenido lugar en el Congreso de los Diputados.
El titular de Administraciones Públicas ha recordado que llevan dos años, desde que se redactara el primer borrador de la ley, buscando un acuerdo con el Partido Popular, teniendo en cuenta que entre PSOE y PP se reparten el 80% de las alcaldías en toda España. Sin embargo, el ministro reconoce que en la actualidad, es “difícil” ese acuerdo “porque los populares piden cosas que no son factibles”, a juicio del Gobierno.
Cuestiones que no tienen que ver con la financiación local, según la interpretación que hace el Ministro, sino con la modificación de la Ley de Haciendas Locales, que los populares quieren hacer en paralelo a la de los gobiernos locales. El Ministerio argumenta que “no es posible abordar la financiación local en tres meses”, y cuando se haga, la prioridad será regular la participación de los ayuntamientos en los impuestos de las comunidades autónomas, porque de los impuestos estatales, ya participan.
En materia de lucha contra la corrupción urbanística, y en
contra de lo previsto, la reunión de hoy ha dejado fuera la posible inclusión de artículos de la Ley del Suelo en la nueva ley de gobiernos locales.
Por su parte, la secretaria general de Política Autonómica y Local del PP, Soraya Sáez de Santamaría, ha insistido en la oposición de su partido al proyecto del Gobierno por la ausencia de una dotación financiera suficiente, acompañada de la "oportuna" reforma de la Ley de Haciendas Locales.
Con respecto al aplazamiento del debate, planteado por el ministro de Administraciones Públicas, la representante popular ha adelantado que después de las elecciones municipales seguirán defendiendo la misma postura, ya que la falta de financiación suficiente para los municipios es un escollo importante.