La automatización abarca todo el proceso, desde la recepción del pescado, el pesaje, etiquetado, subasta pública, hasta el registro de notas de venta y el envío de las mismas a la Dirección General de Pesca y Acuicultura.
El sistema incluye las herramientas para garantizar la trazabilidad de los productos subastados, así como todos los documentos para registrar las ventas y compras.
En la lonja de Chipiona opera una flota compuesta por unos 40 buques más otros 10 que venden de manera esporádica. Se trata de embarcaciones de carácter artesanal dedicadas a la pesca de especies como el langostino, la acedía, la corvina y el choco.