El objetivo es fomentar el juicio crítico frente al consumo y la utilización sexista de los juegos y juguetes y contrarrestar la presión que en torno a este tema sufren los niños y niñas, especialmente a través de la publicidad.
La campaña se va a dirigir a niños y niñas de educación primaria y a sus padres y madres, aunque se hará extensiva a toda la ciudadanía para tratar de conseguir una sociedad más reflexiva y crítica frente al consumo indiscriminado de juguetes violentos y sexistas.