Unos 700 estudiantes de este instituto de Educación Secundaria, con edades entre los 12 y 18 años, continúan hoy sin asistir a clase para reivindicar una solución urgente a los problemas de este edificio conventual, del siglo XVI, reconvertido hace unos 25 años en centro de formación profesional.
Los afectados se quejan de la falta de calefacción, de la carencia de unas instalaciones deportivas inadecuadas, que les obliga a salir fuera del centro para realizar la clase de gimnasia, de la existencia de barreras arquitectónicas o de los problemas del sistema eléctrico.
La comunidad educativa denuncia la falta de "compromiso" de la Delegación Provincial de Educación, que ha anunciado que el instituto será remodelado a través del Plan Mejor Escuela de la Junta.
Sin embargo, la AMPA exige que se ejecute el anteproyecto que hay sobre la mesa desde 1998 ya que desconoce los puntos de este nuevo plan, del que dudan de su existencia.