Tras pasar por Barcelona y París, la caravana ecologista, que partió el pasado día 3 desde la localidad sevillana, entregará las adhesiones ciudadanas de la campaña "Un Guadaíra blanco y verde es posible" ahora al europarlamentario de Los Verdes David Hammerstein en la sede de Estrasburgo del Parlamento Europeo.
Según el presidente de la asociación, Juan Luis Cabeza, las labores del aderezo de la aceituna en Morón de la Frontera han convertido el río en “una gran cloaca a cielo abierto que lo mata todo a su paso”, hasta el punto de afirmar que se trata de un problema europeo por ser “uno de los ríos más contaminados de Europa”.
Por este motivo, Ecologismo Positivo presentó sin éxito hace un año y medio una posible solución a un problema que se repite desde hace tres décadas. Se trata –añadió Cabeza– de “construir una balsa de evaporación y una planta de biomasa para generar energía eléctrica renovable con una vida útil de 25 años”.
La puesta en marcha de este proyecto “sería rentable para todas las partes, ya que las industrias aceituneras de Morón de la Frontera se harían también más competitivas”, subrayó al tiempo que recordó que la balsa debería estar funcionando desde el pasado agosto. La asociación está estudiando la posibilidad de denunciar el estado del río Guadaíra ante la Fiscalía de Medio Ambiente.