El siniestro, el más grave de los últimos años en Martos, ocurría el 28 de enero de 2004, cuando varios operarios estaban realizando sus tareas habituales en la zona de calderas de la Extractora.
El fallo de la Sección Primera de la Audiencia Provincial eximiendo a la empresa se basa en los informes elaborados por la inspección de trabajo y la Guardia Civil, que indican que el siniestro fue accidental.