La organización humanitaria denuncia que los misiles disparados por la milicia se cobraron la vida de 43 civiles israelíes, siete de ellos menores, junto con heridas a otras 33 personas.
Amnistía Internacional asegura que Hezbolá ha lanzado cerca de 4.000 cohetes contra el norte de Israel, lo que obligaba a miles de civiles a cobijarse en refugios o a huir. Además, una cuarta parte de los cohetes se disparaban de forma directa contra zonas urbanas.
En sus reuniones con Amnistía Internacional, Hezbolá alegó que sus ataques con cohetes contra el norte de Israel eran una represalia por los ataques israelíes contra la población civil de Líbano y tenían como finalidad detenerlos.
Sin embargo, según la organización "la escala de los ataques de Hezbolá contra ciudades y pueblos israelíes, el carácter indiscriminado de las armas utilizadas, y las declaraciones de los dirigentes del grupo confirmando su intención de atacar a civiles dejan aclaran que Hezbolá violó las leyes de la guerra".