Annan y Zapatero han destacado la importancia del papel de la comunidad internacional para resolver de forma definitiva el conflicto entre Israel y el Líbano, sobre todo el que juega Europa porque, según Annan, ha asumido la "espina dorsal" de la fuerza que ya ha empezado a desplegarse en territorio libanés.
Zapatero ha defendido la presencia española en esa fuerza internacional, por el interés de España en la región y por la necesidad de promover la paz y la estabilidad en el mundo.
El presidente del gobierno ha asegurado que los militares españoles están preparados para la misión y ha matizado que el riesgo que van a correr en ella es el habitual en una misión de paz.