Los investigadores locales estiman en 300, las víctimas enterradas en esta fosa. Y es que en este enterramiento, fueron sepultadas muchas de las víctimas de la represión franquista de toda la Sierra Norte de Sevilla.
Los trabajos de localización han resultado muy complejos, pues la mayoría de los informes orales situaban la fosa al pie de la tapia y no a los 8 metros hacia el interior del cementerio, donde realmente se ha encontrado. También serán difíciles los trabajos de individualización de los restos y contabilización de las víctimas, dado el estado en que se encuentran.