Las consecuencias del cambio climático apuntan al incremento de la sequía en determinadas zonas de nuestra tierra. Por ejemplo, los posibles descensos superiores al 20% en la cuenca alta del Guadalquivir, donde se ubican los pantanos más importantes de toda Andalucía, y en la cuenca atlántica andaluza.
Para frenar estas consecuencias, la Junta ha aprobado el Programa Andaluz de Adaptación al cambio Climático. Con esta iniciativa, Andalucía se convierte en la primera comunidad autónoma en elaborar sus propios escenarios climáticos de futuro y en diseñar una serie de medidas para asegurar un crecimiento sostenible.
Además de medidas como este Programa Andaluz de Adaptación al cambio Climático, los ciudadanos y ciudadanas, también podemos ayudar mediante pequeñas acciones. Por ejemplo: reemplazar una bombilla tradicional por una de bajo consumo, apagar los aparatos eléctricos cuando no los estamos usando ó utilizar medios de transporte sostenible como la bicicleta o el autobús público.
A lo largo de los años se ha intentado poner freno al cambio climático, llevado a cabo políticas de protección al medio ambiente como el protocolo de Kyoto, que tiene como función reducir los gases que causan el calentamiento global con meta hasta el 2012.
En vista de que los objetivos planteados no se acercan a los conseguidos se han ido celebrando distintos encuentros. El último tuvo lugar en Copenhague, con un resultado pésimo.