UGT y CCOO muestran su preocupación ante una reforma que sólo mira, dicen, por los intereses de los empresarios.
Afirman que se trata de la mayor regresión en los derechos de los trabajadores en los últimos 30 años. Una de las enmiendas aprobadas que resulta más polémica es la que reduce de 100 a 30 días el plazo que los parados tienen para rechazar cursos de formación sin ser penalizados. De esta manera, dicen los sindicatos, se perjudica también a los que no tienen empleo, a quienes se llega a criminalizar.
Y a todo esto, se suman las declaraciones del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, que ha dicho que le parece razonable aumentar de 15 a 20 años el tiempo para calcular las pensiones. Para UGT esta medida, junto al aumento de la edad de jubilación a los 67 años, suponen un nuevo recorte a los derechos de los trabajadores.