Por ejemplo, cualquier descuido, como arrojar colillas o cristales, puede provocar un incendio que arrase miles de hectáreas. También se debe consumir con responsabilidad el agua o la energía de electrodomésticos, aparatos de aire acondicionado o transportes. Medidas que tratan de hacer compatible el ocio y disfrute con el respeto al medio ambiente.
Desde la Confederación de Consumidores y Usuarios recuerdan que el verano es una buena época para transmitir también estos hábitos responsables a los más pequeños de la casa.