La mayoría de las playas de Andalucía suspenden en accesibilidad
Según refleja un estudio de la Confederación Andaluza de Personas con Discapacidad Física y Orgánica. Las causas: falta de concienciación, de recursos económicos o al simple desconocimiento de la normativa.
Disfrutar de un día de playa no es tarea fácil para las más de 700 mil personas con discapacidad que hay en Andalucía. Y es que el 60% de nuestro litoral incumple la Ley que regula su accesibilidad. La norma determina que deben instalarse rampas, módulos de servicios y duchas adaptadas, sillas anfibias para el baño o personal de apoyo.
Sin embargo, muchos espacios costeros aún no presentan ninguna de estas medidas, o lo hacen con grandes deficiencias. En algunas de las playas incluso se dan contradicciones como duchas adaptadas a las que se accede por escaleras o aparcamientos reservados que están ocupados por palmeras o contenedores. El coordinador de voluntariado de la Confederación Andaluza de Personas con Discapacidad Física y Orgánica, Juan Manuel Ramírez, argumenta que existe una total descoordinación.
Entre las deficiencias más comunes, los entarimados que no llegan a la orilla, las escasas zonas de sombras o los baños inadaptados. Según Juan Manuel Ramírez, se dan porque los ayuntamientos, autoridades competentes para la instalación de estas medidas, actúan más por obligación de la ley que por verdadera concienciación al respecto.
Sin embargo, hay una minoría de playas que sí cumplen con lo establecido. Entre las mejor adaptadas, se encuentran las de La Línea o Rota, en Cádiz, La Antilla e Isla Cristina en Huelva; Estepona, o Cala de Mijas en Málaga; Torrenueva en Granada o las de la ciudad de Almería. Las playas de La Misericordia y El Dedo de Málaga cuentan además con un dispositivo acústico que ayuda a los discapacitados visuales a moverse por la playa.