El Parlamento de Brasil prepara una amnistía para los autores de delitos ecológicos cometidos hasta 2008
Lo hace después de que una Comisión Especial del Congreso haya aprobado por mayoría, una reforma del Código Forestal brasileño que regula los niveles máximos de destrucción.
Los sectores ecologistas califican el nuevo código de "retroceso histórico".Denuncian queesta reforma beneficia a todo aquel que deforestó de forma ilegal hasta julio de 2008 y va a servir de estímulo para nuevas deforestaciones.
Según los cálculos de Greenpeace, la amnistía supondría la condonación de una deuda con el Estado por valor de más de 3.500 millones de euros. El nuevo Código Forestal también establece que en ríos de menos de cinco metros de ancho las márgenes de preservación forestal se reduzcan de 30 a 15 metros.