Desde el sector manifiestan su preocupación porque aún quedan tres años para un programa operativo que, de momento, carece de fondos presupuestarios.
Desde las cofradías aseguran que es la pesca artesanal la más perjudicada por esta falta de ayudas y en la que hay un mayor número de trabajadores. Reconocen la importancia de los paros biológicos para mantener los recursos.