La Junta constituye un grupo de trabajo para analizar los daños causados por el temporal que afecta Andalucía desde hace tres meses y buscar soluciones para los damnificados
Por el momento, el Gobierno Andaluz ha destinado más de 120 millones de euros para paliar las consecuencias de las lluvias. Por su parte, en la mayoría de ayuntamientos de las zonas más dañadas ya funcionan oficinas donde reclamar las ayudas.
Para las reparaciones más urgentes, la Junta ha destinado una primera partida de 60 millones de euros, dirigidos a viviendas, negocios y agricultura.
La situación del sector turístico y hotelero va a ser otro de los tema a tratar en la reunión de mañana. En vísperas de Semana Santa, son numerosos los desperfectos en las zonas costeras de Huelva, Cádiz y Málaga.
De hecho en la localidad de Estepona ha sido necesario activar el Plan de Emergencias de Limpieza de Playas para reparar los daños causados en el litoral. Mientras, en Manilva, las fuertes lluvias han provocado la caída de tres viviendas y el desalojo de 23 familias. En la localidad cordobesa de Doña Mencía el deslizamiento de parte de la ladera de la Oreja de la Mula ha obligado a desalojar a un grupo de familias. Gran parte de la tierra se está moviendo y los lodos están empezando a entrar en los patios de las viviendas.
En cuanto a los daños en el campo, la administración andaluza reconoce que es muy difícil cuantificarlos ya que, día a día, la situación cambia. La última cifra oficial asciende ya a 600 millones de euros. Los cultivos más afectados son el olivar, que estaba en plena recolección, los cítricos y las hortalizas. Aquilino Roldán, integrante de COAG en Sevilla, recuerda la importancia del aseguramiento agrario de cara a las imprevisibles inclemencias meteorológicas.
Por cierto que el 20 por ciento de los campos de fresa en Huelva se encuentran anegados. El barro destroza las plantaciones en un momento de la producción en el que la fruta está en su punto óptimo de recogida. Los municipios más afectados son Palos de la Frontera y Moguer.
El río Guadarranque se ha vuelto a desbordar en Cádiz, provocando la anegación de casas, garajes y comercios. De nuevo, muchas de las construcciones afectadas, se encuentran instaladas en zonas inundables.