El nuevo marco regulador pretende ampliar las políticas de la Junta de Andalucía en torno al aceite y la aceituna de mesa. Un sector que genera casi un tercio del empleo agrario regional y que constituye la base fundamental de la economía de más de 300 municipios de la comunidad.
Mantener y consolidar el liderazgo de este sector; reforzar su posición ante la nueva política agraria comunitaria; y mejorar su nivel de competitividad. Son las metas principales que el Gobierno andaluz persigue con la futura Ley. También se quiere fomentar la mejora de los regadíos, el aprovechamiento energético de los residuos, los certificados de calidad y el uso de las nuevas tecnologías
La norma va a girar en torno al Plan Director del Olivar, interviniendo en aquellos territorios en los que la aceituna de mesa o el aceite de oliva es fundamental para la economía. Se trata de la primera vez que en el territorio nacional y en la Unión Europea se regula un cultivo.
La norma va a permitir elevar a rango de ley las ayudas que se conceden con el fin de concentrar e integrar la oferta. La consejera recuerda el problema de comercialización que supone el que más de 800 empresas oferten aceite a sólo cinco grandes compradores.
Andalucía, con más de un millón y medio de hectáreas y 320.000 explotaciones, concentra la tercera parte del olivar europeo. Supone la creación de 32 millones de jornales de trabajo al año. Sobretodo en las provincias de Jaén, Córdoba, Granada, Málaga y Sevilla.