Los 40 pescadores permanecían en la delegación provincial de Agricultura y Pesca para reclamar una regulación efectiva de la pesca de la angula en el Guadalquivir.
Una medida que —a su juicio— debe sustituir la moratoria de diez años que promueve la administración andaluza.
Como alternativa a la propuesta de la Administración, el colectivo propone reducir en un 50 por ciento las embarcaciones de pesca. Suma a ello un paro biológico de siete meses al año, con la posibilidad de estudiar la evolución de la especie.