Fomentar el consumo interno de productos ecológicos e incentivar su elaboración y transformación en alimentos son los retos de la agricultura ecológica andaluza en 2010
Sigue en expansión y, a falta de datos oficiales, se calcula que ha aumentado las hectáreas en producción en torno a un 13 por ciento.
Datos que ha facilitado el presidente del Comité Andaluz de Agricultura Ecológica ante los micrófonos de la Onda Local de Andalucía donde ha subrayado la importancia de esta actividad en la conservación del territorio y del paisaje mediterráneo.
El gran reto de la agricultura ecológica sigue siendo el consumo. Los usuarios y usuarias consideran más caros estos productos respecto a los convencionales, aunque la diferencia se reduce poco a poco por el aumento de la demanda. Ya son muchos los alimentos ecológicos que se pueden comprar como legumbres, frutas, carnes o verduras.
Sin embargo, Francisco Casero, considera que los organismos públicos deben dar mayor relevancia a sus múltiples funciones para la sostenibilidad de las comarcas rurales y la mejora de la calidad de vida. Por eso reclama que la agricultura ecológica se una prioridad en la agenda política.
Del millón trescientas mil hectáreas dedicadas a la agricultura ecológica en España, la mitad se encuentran en Andalucía. Una alternativa cuya principal seña de identidad es la recuperación de las formas de cultivo y crianza tradicionales. Se aprovechan los ciclos naturales de la tierra, se evita el uso de sustancias tóxicas y pesticidas, y se reduce el consumo energético. Una práctica con la que se combate el cambio climático.
Para dar salida a su producción, los agricultores ecológicos se organizan para reducir intermediarios de la distribución y tratar que los alimentos lleguen del campo a la mesa de forma directa. En ese sentido, las cooperativas juegan un papel crucial.
No obstante, el sector reclama esfuerzos de la administración para fomentar el consumo de productos ecológicos entre la ciudadanía andaluza. En la actualidad, la mayoría de estos alimentos se comercializan en Europa central por la escasa demanda existente en nuestra región.