Mejorar la actividad productiva de 300 fincas agrarias con métodos ecológicos, objetivo del Proyecto AEFER
Con él se intenta favorecer la capacitación de técnicos y expertos en planes de conversión a la agricultura ecológica y sensibilizar a 2.000 operadores del sector de las ventajas de la agricultura ecológica
Una iniciativa que pretende convertir la agricultura ecológica en el modelo de producción por excelencia de nuestro país y en un arma de impulso de las zonas rurales. Sus siglas significan “Agricultura Ecológica, Fuente de Empleo Rural” y permiten adivinar cuáles son sus líneas básicas de actuación.
Sus impulsores confían en el apoyo a los productores como forma de conseguir la mejora de los sistemas agrarios y la calidad de vida en el campo. AEFER es una iniciativa promovida por la Sociedad Española de Agricultura Ecológica y está integrada dentro del Programa Empleaverde 2007-2013 de la Fundación Biodiversidad. Comenzaba su andadura en 2008 y se prolongará hasta el año que viene en 5 comunidades autónomas, Asturias, Galicia, Murcia, Valencia y, por supuesto, Andalucía.
Se trata de una iniciativa que se realiza en todo el país y, de forma significativa, en nuestra Comunidad. Porque no hay que olvidar que Andalucía es una región clave en la producción ecológica, teniendo en cuenta la superficie que destina a este fin.
En el caso concreto de nuestra región, AEFER se fija en las posibilidades de la producción ecológica en las provincias de Almería, Málaga y Granada. En estos puntos de la Comunidad se están generalizando, por ejemplo, modelos de producción ecológica intensiva para frutas y hortalizas, o la aplicación de modelos sostenibles a los invernaderos. Sin embargo, no es el único aspecto en que se centra AEFER. Tiene muy en cuenta, además, las oportunidades para generalizar el consumo de este tipo de productos, ante la escasez de mercados locales.
En este sentido, contempla acciones que tienen que ver con la formación y la sensibilización, y que se realizan de forma presencial y a distancia. De hecho, junto a las jornadas y cursos, se encuentran los estudios que realizan las entidades participantes sobre la viabilidad de los modelos productivos ecológicos o incluso su incidencia sobre las variedades locales.