Y es que la reconversión que ha sufrido el algodón en las tres últimas campañas a raíz de la reforma comunitaria del cultivo, ha provocado un descenso de la producción de casi el 90 por ciento y se han dejado de recibir 37 millones de euros en fondos comunitarios.
En un seminario sobre algodón celebrado en la ciudad hispalense, los responsables de COAG han protestado por la limitación comunitaria para usar productos fitosanitarios contra las plagas y las enfermedades de los cultivos. Consideran que hay que mantener su uso hasta encontrar una alternativa. De lo contrario, sostienen que los algodoneros irán a la ruina.
COAG también se muestra en contra de introducir los transgénicos en el algodón porque, a su juicio, pondría en cuestión todo el sistema productivo de un cultivo con vocación exportadora.