Organizaciones ecologistas costarricenses han rechazo el proyecto, cuyo objetivo es la explotación de oro.
El presidente de este país centroamericano Oscar Arias, que ha autorizado el proyecto, lo ha declaró "de interés nacional". El decreto aprobado permitirá a la compañía eliminar especies protegidas, como el árbol de almendro del que depende la subsistencia de la guacamaya verde, que se encuentra en vías de extinción.
El gobierno defiende que el proyecto generará un considerable número de empleos, en una zona económicamente deprimida. Los líderes de las comunidades de la zona denuncian, sin embargo, que la actividad minera causará graves problemas contaminación en sus aguas.