La reunión del pasado viernes en el Sercla terminó sin acuerdo entre ambas partes. Alfonso Ocaña, responsable provincial del Metal de CCOO no entiende por qué los empresarios no quieren aplicar un convenio colectivo que ellos mismo ratificaron.
Por su parte, la patronal granadina del metal defiende su postura al considerar que el documento no recoge "de forma clara" las contraprestaciones "que justifican un aumento salarial medio de un 8,5 por ciento" y acusan a los sindicatos de tener "mala fe", al querer obtener a través de los tribunales otro incremento del 20 por ciento.