El Gobierno de Raúl Castro ha anunciado severas medidas contra los especuladores y quienes traten de sacar provecho de las necesidades de los ciudadanos.
Los huracanes Ike y Gustav destruían entre finales de agosto y comienzos de septiembre un 30 por ciento de los cultivos de la isla, dañaban medio millón de viviendas y provocaban destrozos por cerca de 5.000 millones de euros, según cifras oficiales.