Además, en ningún caso se ha previsto una reducción de vertidos ni utilizar la tecnología disponible para evitar efectos negativos. Julio Barea, responsable de aguas de Greenpeace dice que, ahora, la Junta de Andalucía deberá dar explicaciones.
En reiteradas ocasiones, diversos colectivos han relacionado el aumento de enfermedades cancerígenas y pulmonares en la provincia de Huelva con estos vertidos. Aunque este extremo siempre ha sido desmentido por la Consejera de Medio Ambiente, Cinta Castillo, la cual garantizaba hace días en el Parlamento un final ordenado de los depósitos de fosfoyesos en las marismas, aunque sin dar una fecha concreta.