Un acuerdo que no ha estado exento de polémicas durante el tiempo que ha durado la negociación. La Consejera de Medio Ambiente, Cinta Castillo, afirma que la prioridad de su departamento es garantizar la protección del río.
Las primeras reacciones ante la gestión andaluza de los recursos del Guadalquivir no se han hecho esperar. La Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía, FERAGUA, considera que la transferencia de competencias es una oportunidad para cambiar un modelo de administración hidráulica que ya ha demostrado su ineficacia. Pedro Parias, presidente de FERAGUA, asegura que sus deficiencias vienen derivadas de una estructura bicéfala y heterogénea.
En este sentido, Parias considera que es necesario despolitizar la gestión del río y crear una estructura de coordinación jerarquizada que garantice la igualdad de oportunidades en el acceso al agua.
En cambio, desde la Red Andaluza de la Nueva Cultura del Agua creen que es difícil anticipar los efectos negativos o positivos que tendrá la transferencia de competencias sobre el modelo de gestión hidráulica andaluz.
Francisco Puche, Presidente de la Red, insiste en que la aplicación de la Directiva Marco de Agua Europea exige modificar los pasos seguidos hasta el momento y el correcto uso de los recursos disponibles.
Para la Red Andaluza por la Nueva Cultura del Agua la solución a esta situación exige que la administración, sea autonómica o estatal, recupere el dominio público hidráulico.