El presidente, que ha sido el primero en comparecer, ha advertido de que en los próximos meses la situación será difícil: hoy se destruye tres veces más empleo del que se crea y ha señalado una corrección a la baja en las cuentas públicas. Pese a todo, ha reconocido que la cifra del IPC se ha visto favorecida por la caída de los precios del petróleo. Un hecho que prevé que se repita en los meses venideros para terminar el año por debajo del 4%.
Dos son las nuevas propuestas para afrontar la crisis. Por un lado, la creación de sociedades de inversión en el mercado inmobiliario, que tendrán un régimen fiscal flexible y que aportarán liquidez a las empresas del sector. La segunda novedad es el desarrollo de una nueva línea de mediación del Instituto de Crédito Oficial para impulsar la oferta de alquiler.
Por su parte, el líder de la oposición, Mariano Rajoy, ha pedido al presidente que controle el gasto, que baje los impuestos y que ayude a las empresas. El presidente de los populares ha pedido seriedad en las medidas para afrontar la crisis.
El resto de los partidos de la oposición han sido menos contundentes. Desde CIU se asegura que hasta ahora el gobierno se ha relajado en la toma de medidas para afrontar la crisis. Y PNV reclama más esfuerzo aunque ha señalado que la salida de esta situación de recesión es posible.
Por su parte, IU ha pedido un mayor compromiso del gobierno en inversión social. Aseguran desde la coalición que el equilibrio de las cuentas públicas no es consuelo, si la economía española está a la cabeza en la destrucción de empleo.