Además, nuestra comunidad concentra el 50 por ciento de los cuidadores que reciben algún tipo de ayuda económica.
En el lado de las críticas, los beneficiarios denuncian que se está valorando sobre todo la ayuda económica y no los servicios prestados. Y señalan que hay notables retrasos en su aplicación.
El presidente de la federación andaluza de atención a la dependencia, Jarvier Oyarzábal, señala que el retraso se debe a la propia naturaleza de la ley, que requiere un proceso de consolidación.
La ley también ha recibido críticas por prioriza a los enfermos físicos sobre los mentales. Un baremo que, según Oyarzabal, puede ser modificado como recoge la propia ley.