Los convocantes de la manifestación recuerdan que el drama no sólo está en la cifras de muertos. Los supervivientes tienen que enfrentar un futuro incierto en un país extraño, a lo que hay que sumar las secuelas sicológicas de la tragedia vivida.
Según datos del Ministerio del Interior al menos 120 inmigrantes han fallecido en lo que llevamos de 2008 intentando alcanzar nuestras costas. La cifra que manejan las asociaciones que trabajan con inmigrantes ronda los 300 muertos en este año.