Culpan de ello a la mala gestión de la desaladora de Rambla Morales que sufre retrasos en su puesta en funcionamiento. Andrés Cuadrado, presidente de FERAL, la federación de regantes de Almería, señala a la falta de previsión como la principal causa del problema.
La desaladora está previsto que produzca 60 mil metros cúbicos de agua apta para el regadío de unas tres mil hectáreas de invernaderos del Cabo de Gata almeriense. Los regantes piden a la Agencia andaluza del agua que interceda en el conflicto.