AMARC considera que estos cambios concentrarán aún más la propiedad de los medios de comunicación en Chile.
Para AMARC la modificación confirma el actual sistema de concesiones durante los próximos 25 años y mantiene el actual perfil de distribución del espectro radioeléctrico. Los diputados que han votado en contra denuncian que el gran beneficiado de esta medida es el grupo español PRISA que concentra el 40% de la emisoras chilenas.