El convenio recoge, entre otros aspectos, complementos para domingos y festivos, una retribución para los servicios especiales, y dos días de descanso a la semana.
Los empleados no han conseguido que la vigencia del acuerdo se redujera a dos años, que finalmente se ha fijado en tres. Además, los empleados aún siguen reclamando la mejora de las condiciones higiénicas y de seguridad de los vehículos.
La huelga, iniciada el 6 de agosto, ha afectado cada día a unos 40 mil viajeros de las provincias de Málaga, Cádiz, Sevilla y Córdoba.