Así, al menos, se recoge en un estudio del Observatorio de Riesgos Psicosociales de UGT. Los sectores más perjudicados son las telecomunicaciones, la seguridad privada, las industrias cárnicas y la cerámica.
El estrés, la ansiedad e incluso, la depresión son algunas de las consecuencias que tienen en la salud de los empleados estos excesos en la jornada laboral.
Las tendencias más utilizadas para alargar las jornadas laborales son dos: la primera, la utilización de horas extras y la segunda, el uso de formas de trabajo flexibles que enmascaran una mayor duración del trabajo. Una situación que perjudica además a las tasas de desempleo.
Desde UGT, rechazan la propuesta de ampliar los horarios laborales. Según señalan, esta medida debatida en la UE supondría riesgos para la salud física, mental y social del trabajador.