Según apunta el consistorio armillero, estas medidas no afectarán al gasto social, ni al empleo público y subrayan que no tendrán ningún efecto en la vida cotidiana de los ciudadanos.
En los próximos meses se espera que el Ayuntamiento de Armilla impulse otros recortes presupuestarios como: la congelación de sueldos y retribuciones de los concejales, o la disminución del presupuesto destinado a fiestas.