Los empresarios sólo están dispuestos a una subida salarial acorde con el IPC. Las centrales sindicales creen que esta oferta es insuficiente para evitar que los empleados pierdan poder adquisitivo y recuerdan que los sueldos actuales están congelados desde 2007. Desde UGT anuncian nuevos encuentros con la patronal en los próximos días para tratar de desbloquear la situación en un sector que, sobre todo, emplea a mujeres.