Según este órgano, en la próxima campaña olivarera apenas harán falta 700 trabajadores inmigrantes de los más de 7.000 que en otros años se han necesitado para la recogida de la aceituna. La causa, el aumento del paro en sectores como la construcción, que sólo en Jaén ha crecido un 60% en el mes de junio. Este hecho provocará estos desempleados se reubiquen en la agricultura, dejando fuera a los temporeros inmigrantes.
Pero para la Asociación de Trabajadores Inmigrates Marroquíes de España en Jaén, ATIME, lo más preocupante es la dificultad para los inmigrantes a la hora de renovar su permiso de residencia.
Ante esta situación, tanto la Junta de Andalucía como el Gobierno central abogan por la contratación en origen en la campaña olivarera y también en otros sectores, como la fresa de Huelva, un mensaje que, sin embargo, no secundan ni los empresarios ni ATIME.
Para la asociación la contratación de personal para las campañas debería realizarse a través del Servicio de Empleo tal y como ocurre en otros sectores.