El objetivo de agricultores y ganaderos es intentar que el Congreso debata sobre los abusos que, a su juicio, se están produciendo en la cadena agroalimentaria y que el Gobierno ofrezca soluciones al respecto.
Los agricultores denuncian los desequilibrios provocados por grandes cadenas comerciales como Eroski, Carrefour o Mercadona, que controlan más de la mitad de la distribución agroalimentaria del país. Y reivindican unos precios justos para los profesionales agrarios. Mientras, las organizaciones de consumidores piden precios razonables en el mercado.