Unos treinta jóvenes de Nerva, El Campillo, Zalamea la Real y el propio Riotinto, trabajaron en equipo en el Paseo del Chocolate del municipio para superar las diferente pruebas de habilidad planteadas que iban acompañadas de preguntas sobre empleo, cultura emprendedora y la prevención de los riesgos laborales.
Con el paracaídas se pretendía alentar el instinto de supervivencia. Con el tiro con arco, aprender a desenvolverse en un contexto hostigador y con el sorteo de piedras con los ojos vendados a esquivar los problemas que el mercado plantea cuando despega una iniciativa.