Según Carmen Fernández, directora de la Oficina Nacional de Emergencia, la preocupación ahora se centra en los deshielos causados por el aumento de la temperatura que podrían arrastrar lodo y contaminar las aguas de los ríos de la zona.
Los bomberos se han desplegado en el lugar, dado el peligro que corren cuatro poblaciones que se encuentran en los alrededores de la montaña, situada 700 kilómetros al sur de Santiago.