La mayoría de los países de la Unión Europea abogan por abrir una nueva etapa y aprovechar el actual momento de Cuba, que tras la llegada de Raúl Castro al Gobierno se han impulsado una serie de medidas que hacen vislumbrar ciertos aires de aperturismo.
España y los países favorables al acercamiento defienden que el diálogo puede contribuir a la mejora de la situación de las libertades políticas en la isla.