Los datos de 2006, señalan que nuestra comunidad está a la cola en está práctica. Con un índice de donación del 33 por cada 1.000 habitantes, se sitúa por debajo de la media nacional. Y es que en nuestra sociedad todavía existen recelos en las donaciones.
Para esta Fundación es básico defender la gratuidad y el altruismo de este gesto, e informar a la sociedad de la trascendencia de donar. Y, por supuesto, los profesionales aseguran que todo se realiza bajo los mayores controles sanitarios y técnicos.